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Esta ‘pulsera del silencio’ impide que los asistentes virtuales te escuchen a escondidas

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Esta ‘pulsera del silencio’ impide que los asistentes virtuales te escuchen a escondidas

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Cada día nos rodean más micrófonos. Están, por ejemplo, en todos aquellos dispositivos inteligentes como altavoces, teléfonos móviles, relojes o televisores con sistemas de reconocimiento de voz que, al dirigirles simples órdenes, nos facilitan las tareas más cotidianas.

 

Los micrófonos de estos dispositivos deben estar siempre encendidos para que los asistentes virtuales de Amazon, Apple y Google puedan escuchar las palabras de activación ("Alexa", "Oye, Siri" o "Google") y ponerse manos a la obra. Se supone que solo después de oír tales órdenes deben comenzar a grabar. Pero empresas contratadas por los fabricantes de este tipo de gadgets para revisar grabaciones por razones de calidad aseguran haber escuchado conversaciones que probablemente fueron captadas involuntariamente.

 

Para evitar que tal información personal pueda terminar en los servidores de una gran empresa de tecnología, o peor aún, en manos de terceros, investigadores de la Universidad de Chicago (Estados Unidos) han diseñado un brazalete ultrasónico que impide que Alexa o Siri espíen a los usuarios.

 

Ultrasonidos que saturan los micrófonos

 

El mecanismo utilizado no se aleja demasiado del de los conocidos inhibidores de frecuencia. El brazalete contiene 24 altavoces que emiten ultrasonidos cuando el usuario lo enciende. Tales señales, aunque imperceptibles para los adultos (no así para niños y perros), son interceptadas por los micrófonos cercanos, que se saturan: en vez de recibir la voz humana, solo captan ruido blanco.

 

El hecho de que sea un brazalete permite aprovechar el movimiento natural del brazo y de la mano de la persona que lo porta para aumentar la cobertura de interferencia y llegar incluso a los micrófonos ocultos.

 

“Una defensa útil”

 

“A pesar de la emoción inicial en torno a los dispositivos inteligentes basados en la voz, los consumidores están cada vez más nerviosos por el hecho de que estos siempre escuchan, graban y posiblemente guardan información personal confidencial. Por lo tanto, es fundamental crear herramientas que protejan a los usuarios”, aseguran los investigadores en su sitio web.

 

El prototipo actual de esta 'pulsera del silencio' es bastante voluminoso y no pasa en absoluto desapercibido, pero en el futuro podría reducirse su tamaño, permitiendo que los usuarios lo activen discretamente cuando no quieran que sus conversaciones sean captadas. Y aunque no se ha comercializado, sus desarrolladores calculan que su fabricación en serie podría tener un coste de unos 20$ la unidad.

 

Pedro Lopes, uno de los investigadores, ha declarado a ‘The New York Times’ que "es muy fácil grabar en la actualidad. Este brazalete es una defensa útil. Cuando tienes algo privado que decir, puedes activarlo en tiempo real. Cuando reproduzcan la grabación, la conversación no se escuchará".

 

Escándalos de privacidad

 

Gigantes del sector tecnológico como Amazon, Apple y Google han tenido que explicar los procedimientos que siguen para mejorar la interacción con los ciudadanos de sus asistentes virtuales tras conocerse que emplean grabaciones reales de usuarios, en ocasiones incluso fragmentos de conversaciones personales.

 

Tras la preocupación surgida por la privacidad de los datos de los usuarios, las tres compañías han revisado sus procedimientos e introducido cambios encaminados a dotar al público de un mayor control sobre su información personal.

 

El propio jefe de Hardware de Google, Rick Osterloh, cree que cualquiera que se encuentre "cerca" de dispositivos inteligentes con micrófono, como los altavoces Google Nest o Amazon Echo, debería ser informado de que están en funcionamiento. Por eso, en su opinión, los dueños de las casas deberían advertir a los invitados de su presencia en caso de tenerlos instalados. "Yo lo haría y, de hecho, lo hago cuando alguien entra en mi hogar, y probablemente sea algo que los productos mismos deberían indicar", declaró Osterloh a la cadena británica BBC hace unos meses.

 

Imágenes | Universidad de Chicago

Por Patricia M. Liceras