cancelar
Mostrando los resultados de 
Buscar en lugar de 
Quiere decir: 

Hedy Lamarr, de Hollywood a inventora del wifi

Highlighted
Community Manager

Hedy Lamarr, de Hollywood a inventora del wifi

lamarr.JPG

 

 

Hay una Hedy Lamarr conocida por todo el mundo. La sex symbol del Hollywood dorado que compartió pantalla con Clark Gable y Spencer Tracy, cortó la melena a Victor Mature en ‘Sansón y Dalila’ y desató el escándalo con la película ‘Éxtasis’, en la que aparecía totalmente desnuda y simulando un orgasmo. Nunca se la consideró una gran actriz, aunque quizás el brillo de su físico impidió a muchos apreciar su talento.

 

La otra Hedy Lamarr es más desconocida. La actriz que rechazó protagonizar ‘Casablanca’ era una brillante ingeniera en la sombra. En paralelo a la de intérprete, desarrolló una carrera como inventora, su verdadera pasión. Hasta el punto de que llegó a patentar el primer sistema basado en el espectro expandido, o lo que es lo mismo, el wifi que permite hoy las comunicaciones inalámbricas.

 

Nacida en Viena en 1914, hija de un banquero y una pianista de ascendencia judía, Hedwig Eva Maria Kiesler (su verdadero nombre) pronto comenzó a sobresalir por su inteligencia. A los 16 años inició sus estudios de ingeniería, pero solo tres años más tarde los abandonó porque su vena artística pudo más, aunque los retomaría tiempo después.

cine.JPG

 

 

Casada con un magnate del armamento que trabajaba para los nazis, a su lado Lamarr aprendió algunos de los pormenores de la tecnología militar que luego le resultarían muy útiles. Acabó separándose para huir de este matrimonio abusivo y emigró a Estados Unidos en 1937, convertida en una ferviente antinazi.

 

Ya en ese país y durante la Segunda Guerra Mundial, la emigrante austriaca y su amigo George Antheil, compositor de música de vanguardia, idearon un sistema de comunicaciones, basado en las 88 teclas de un piano, para evitar las escuchas del enemigo. Así nació lo que describieron como salto en frecuencia o espectro expandido.

 

El invento se creó para que el ejército de Estados Unidos lo utilizara durante la contienda mundial como una forma segura de comunicación con los aliados, siendo patentado en 1942. Sin embargo, pasó sin pena ni gloria durante los años de la guerra. El deseo de Lamarr, que todavía tenía familia en Austria, era luchar contra el nazismo y conseguir que sus parientes sobrevivieran a la guerra sin ser descubiertos por el ejército alemán.

 

Años más tarde, en 1957, la empresa estadounidense Sylvania Electronics completaría el desarrollo de la invención, reco­nociendo la propiedad intelectual a Lamarr y Antheil, pese a que la patente había caducado ya. Ninguno de los dos, por tanto, llegó a recibir los réditos correspondientes a su idea.

 

En 1962 el invento fue adoptado por el Gobierno de Estados Unidos para las comunicaciones militares. Entró en funcionamiento por primera vez en la ofensiva militar de Estados Unidos durante la crisis de los misiles de Cuba y luego pasó a servir de base para el sistema norteamericano de defensa por satélite (Milstar). Por último, con el auge de lo digital, fue aplicado para uso civil en las telecomunicaciones, siendo el precursor del sistema de comunicaciones inalámbricas utilizado en la actualidad en los teléfonos móviles, GPS y también en el ejército.

 

Aunque durante años el talento de Lamarr como inventora no pasó de ser una anécdota, en 2014 su trabajo en los sistemas de comunicación le granjeó el respeto de la comunidad de inventores en Estados Unidos. De hecho, su nombre figura en el Salón de la Fama de Inventores de este país.La ingeniera y estrella de Hollywood murió el 19 de enero de 2000 en Altamonte Springs, Florida. Tenía 85 años.

 

Foto | Unsplash, ebay/Wikimedia Commons

 

Por Patricia M. Liceras

Etiquetas (1)