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Control parental: los mejores métodos para proteger a nuestros hijos de los riesgos de internet

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Control parental: los mejores métodos para proteger a nuestros hijos de los riesgos de internet

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Para la mayoría de los jóvenes de hoy es casi inconcebible un mundo sin WhatsApp, Facebook, YouTube, Snapchat o Instagram. Los niños nacen en un entorno donde redes sociales, aplicaciones y el resto de nuevas tecnologías son omnipresentes. Sin embargo, no nacen sabiendo usarlas y, pese a que son herramientas muy útiles que nos facilitan la vida y la comunicación, también tienen sus riesgos. Así, es necesario que los padres enseñen a los menores a emplearlas correctamente para que hagan un buen uso de ellas. Te ofrecemos algunas pautas y consejos.

 

Conoce internet y cómo funciona

 

Mientras que muchos de nosotros hemos asistido al nacimiento y desarrollo de internet a lo largo de los años, las nuevas generaciones han nacido ya con este gran avance -que algunos comparan con el descubrimiento de la imprenta-, por lo que su manejo les resulta natural e intuitivo. En este sentido, es imprescindible que los padres conozcan la red y cómo funciona, para qué sirve y qué novedades y entornos digitales implica. Solo así podrán ayudar a sus hijos a elegir las opciones adecuadas y evitar que accedan a páginas o contenidos inapropiados, hagan ‘amistades’ poco recomendables o sean víctimas de engaños, estafas o ciberacoso.

 

Para ello, los progenitores pueden acudir a páginas webs oficiales y recursos públicos con información y recomendaciones sobre la seguridad en internet. Destacan los sitios de la Oficina de Seguridad del Internauta (OSI), Internet Segura For Kids y la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD)

 

No prohíbas el uso de internet

 

Algunos pueden pensar que prohibir el uso de internet puede ser una manera de evitar problemas. Sin embargo, es una herramienta que es conveniente aprender a manejar pronto. Prohibir solo haría que el niño no tuviese conocimiento de cómo funciona y, si llegase a usarla, podría correr un peligro mayor debido al desconocimiento. 

 

Eso sí, los padres tienen la opción de bloquear determinados sitios web o filtrar contenidos a través del propio navegador. Firefox, Microsoft y Google cuentan con un apartado, denominado 'Control Parental', que permite poner filtros a la navegación de los menores. Existen, además, programas específicos de control parental que se instalan en los diferentes dispositivos. Ofrecen informes y alertas que ayudan a los padres a detectar comportamientos inadecuados o inseguros, como la publicación de datos personales o la mensajería con personas no conocidas. 

 

En caso de utilizar este tipo de programas, los padres deben emplearlos de forma proporcionada y transparente, sin vulnerar el derecho a la intimidad de los hijos.

 

Establece límites y normas de uso

 

No prohibir no implica un uso descontrolado de internet. Es necesario establecer normas y horarios de uso, especialmente cuando los niños son pequeños, con el fin de equilibrar el tiempo dedicado a la red y al resto de actividades, como las de ocio, deberes u obligaciones. 

 

Por ejemplo, es aconsejable ubicar el ordenador en una habitación de uso común, como el salón para motivar un uso compartido del mismo y evitar que los niños accedan solos a contenidos inapropiados. También es importante que no se lleven los dispositivos electrónicos a su habitación, ni siquiera con el pretexto de cargar la batería, para que no naveguen a escondidas. Los smartphones de padres e hijos se pueden cargar en el mismo lugar y a la vista de todos.

 

Navega con los menores por la red y explícales sus riesgos 

Navegar por la red junto a los niños y mostrarles diferentes programas, aplicaciones o juegos es una manera de hacerles ver las bondades de la tecnología, a la par que se les educa sobre cómo usarla. 

 

En este sentido, es necesario explicar a los menores que, si bien internet tiene muchas ventajas, también tiene otra cara, y exponerla claramente. No se trata de asustar sin fundamento, sino hacer ver que existen riesgos importantes. Los padres deben explicar al menor por qué no debe acceder a ciertas páginas y los peligros consecuentes de conductas como proporcionar datos personales, de contacto, imágenes… También es conveniente detallar las actividades ilegales en la red (descargas audiovisuales, ciberacoso, etcétera). 

 

Interésate por su actividad en internet

 

Otro aspecto de gran relevancia es el hecho de que el adulto se interese por la actividad del niño en la red. No de forma invasiva ni demandante, sino comunicativa y en forma de apoyo. Muchos problemas en internet no son comunicados a los progenitores por miedo o vergüenza, cuando nuestra ayuda y comprensión podría haber contribuido a solventarlos.

 

Las nuevas tecnologías son una realidad que lo impregna todo y, tarde o temprano, tendremos que afrontarlas con nuestros hijos. Por ello, siempre es mejor hacerlo con naturalidad, desde el conocimiento y sabiendo que existen numerosos recursos para ayudar a educar a los menores en un uso responsable.

 

Por Patricia M. Liceras


Imagen | Nadine Doerle