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Se acabaron los cargadores distintos: ahora todos serán de tipo USB-C

Carlota_Jazztel
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Se acabaron los cargadores distintos: ahora todos serán de tipo USB-C

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En la Unión Europea se han puesto las pilas y unifican criterios: en breve el cargador USB-C se convertirá en el estándar obligatorio para la mayoría de nuestros dispositivos. La intención es reducir residuos electrónicos y facilitar la vida al consumidor, pero, ¿qué implica esta medida?

 

La Comisión Europea ha dado un paso adelante hacia la estandarización de puertos. Con los objetivos de reducir basura electrónica y simplificar el mercado de cara al usuario, proponen el puerto USB-C como estándar para móviles y otros dispositivos portátiles. No es, sin embargo, la primera vez que se intenta.

 

Dispositivos que tendrán que utilizar USB-C

 

No es la primera vez que desde las instituciones se propone llegar a un acuerdo de estas características. Hace ya más de una década parecía haber cierto consenso en usar el puerto micro USB como estándar, pero en aquella ocasión no se quiso o no se pudo legislar de manera que las marcas estuvieran obligadas a seguir la norma.

 

Según el texto publicado por la Comisión Europa, durante estos años el trabajo ha sido más bien interno, de concienciación y diálogo entre políticos y fabricantes. Para ejemplificarlo, mencionan la reducción desde treinta estándares diferentes hasta solo tres. Ahora, sin embargo, no se trata de recomendación, sino de obligación.

 

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El asunto es serio porque se calcula que en Europa, durante 2020, se vendieron unos 420 millones de móviles y otros dispositivos similares. Según cálculos de la Comisión Europea, los consumidores poseen, de media, tres cargadores de teléfonos móviles distintos. Y debido a los problemas de incompatibilidad, esto produce 11 000 toneladas anuales de residuos.

 

La propuesta incluye algunos de los dispositivos más usados universalmente: móviles, tabletas, cámaras digitales y auriculares. También aparecen en la lista las videoconsolas y los altavoces, siempre que sean portátiles. Hay algunas excepciones debido a su especial tamaño o uso. Por ejemplo, mini-auriculares, relojes inteligentes y monitores de actividad.

 

El objetivo: reducir la basura electrónica

 

La legislación se encuentra ya a la espera de aprobación por parte del Parlamento y el Senado europeos. Estiman un período de transición de 24 meses a partir de la fecha de adopción, por lo que podría entrar en vigor en 2024. Otro detalle importante es que los cargadores dejarán de incluirse en la caja, excepto si la marca ofrece la posibilidad de adquirirlos por separado.

 

Sí se permitirá incluir un cable de carga, al entenderse que estos tienen otros usos, como la transferencia de datos. El objetivo de todas estas medidas es que, al usar un mismo tipo de cable para casi todos los dispositivos que tenemos en casa, se reduzca la cantidad de residuos electrónicos.

 

Además del puerto en sí, también se pretende estandarizar la carga rápida y obligar a especificar información sobre la misma en el packaging. De esta forma, se evitaría que “se limite de forma injustificada la velocidad de carga” de los aparatos. Así, los usuarios podrán beneficiarse de la máxima capacidad ofrecida para su terminal incluso si no usan accesorios originales.

 

El puerto Lightning de los iPhone, en tela de juicio

 

Ante esta noticia, hay una marca hacia la que todos miran: Apple. Los de Cupertino siguen usando en sus iPhone un puerto propietario, el de tipo Lightning, que desde la industria se califica como obsoleto. Apple ya ha justificado su elección alegando que esta decisión “ahogaría la innovación”. Unas declaraciones un tanto singulares teniendo en cuenta que casi todo el resto de su catálogo, incluyendo MacBooks y iPads, ya usa USB-C.

 

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Hay otras voces que, sin llegar a defender la postura de Apple, también desconfían de la obligatoriedad. En cualquier caso, la resolución de la Comisión Europea parece alinearse con la mayor parte del sector, que usa el puerto USB-C como carga estandarizada de facto. Y si con la legislación ganan tanto los consumidores como el medio ambiente, parece ir por la senda correcta.

 

 

Por Pablo Vinuesa.

 

Imágenes | Alojadas por la plataforma Unsplash, con autoría de Marcus Urbenz, Lucian Alexe y Aaditya Ailawadhi, respectivamente.